Nunca había imaginado que la actitud del reino sueco relacionada con la cuestión del Sáhara marroquí, sería elaborado desde Rabat y no de Stockholm, como nunca había esperado una decisión razonable y firme en materia de la cuestión del Sahara por parte de Suecia, sobre todo porque, por una parte, en la diplomacia sueca, prevalece la ideología, por otra parte, porque apoyaba durante mucho tiempo, las falacias políticas sobre las cuales la república de Argelia gasta millares de dólares. Muchos expertos políticos marroquíes empapados en ideologías ilusionistas, están dados a decir que el Estado Profundo es el único capaz de solucionar los problemas del Estado, y descartan que, los pensamientos de este índole, excluyen por completo una realidad patente que es el Estado Paralelo.

Como mínimo, el Estado Paralelo posee instituciones representativas consistentes en el Parlamento paralelo y el Gobierno paralelo, así como la posesión de una diplomacia paralela. Pero, incluso los que están enterados de la existencia de estas instituciones, niegan el papel del intelectual paralelo y su participación en la resolución de las difíciles cuestiones internacionales. El intelectual paralelo nacionalista, así como el político paralelo nacionalista marroquíes marginados, participaron ellos también en la resolución del problema de Suecia.

Durante el pasado mes de diciembre, escribía tres artículos que rodean entorno del reino sueco y en los cuales aclaré los cambios profundos que Suecia se estaba atestiguando. El primero de estos artículos era una respuesta sobre una pregunta que había formulado en primera persona en relación con la intervención del reino sueco en los asuntos políticos internos de algunos países del norte de África, ya que es imposible no encontrar en sitios web (Google) artículos sobre, no solamente la intervención de Sueca en la política de los países de esta zona, sino también la de otros Países Nórdicos. 

Durante los pasados meses de diciembre y septiembre, tres de cada diez artículos que giran entrono de acontecimientos relacionados con el norte de África, están escritos por periodistas procedentes de los Países Nórdicos, de suerte que, cualquiera que lea estos artículos desprovisto de una visión crítica, pudiera creer que el Norte de África es una zona libre desprovista de Estados que defienden sus territorios.

Cualquier máquina inteligente y capaz de agrupar los acontecimientos diarios y clasificarlos según los temas, puede amontonar las peripecias que la república de Argelia, y sobre todo su vecino, el reino de Marruecos atestiguaron. Y, a través de la clasificación se pondrá en manifiesto que el tercio de estos acontecimientos diarios están escritos por los Países Nórdicos.

Estos datos electrónicos, nos empujan sin duda alguna a plantear la siguiente pregunta: ¿Por qué el reino sueco es el único interviniente en los asuntos políticos de los países del norte de África? Después de estar al tanto de los análisis internacionales dispersadas en internet, no cabe ninguna respuesta convincente que no sea los desafíos estratégicos vinculadas con la fuerza demográfica del norte de África.           

Cabe también la hipótesis del establecimiento del reino sueco en el norte de África por delegación de algunas potencias internacionales cuyas apuestas estratégicas en relación con esta zona, pero queda asimismo descartada. 

Las apuestas demográficas son de vital importancia, porque según indican algunos informes internacionales, el número de la población europea atestiguará una reducción considerable en el horizonte de 2003, de modo que los Países Nórdicos tendrán la necesidad de una demográfica en paralelo con su desarrollo económico y tecnológico.

El número de la población alemana llega a casi 60 millones, y dentro de 2030 bajará a 30 millones, lo que afectará el régimen de pensión y el crecimiento social y económico. Y, según el Observatorio Europeo de Estadísticas de la Inmigración, Alemania y Suecia son los países más interesados por la demografía, puesto que tienen una agenda determinada en aras de aprovechar la demografía de los países que viven en guerras internas, como era el caso de los países nórdicos durante los años Noventa del siglo XX y de los países del Oriente Medio actualmente.

El primer artículo que escribía trataba exclusivamente la intervención del reino de Suecia en el norte de África con el fin de atraer los recursos humanos en el horizonte de 2030, mientras el segundo artículo comprende una propuesta para el reino de Marruecos con la finalidad de acabar de una vez con un avatar llamado los Países Nórdicos, puesto que estos últimos, acudiéndose a la Institución Internacional para la Democracia y las Elecciones cuya cede tiene lugar en Stokholm, influyen negativamente en el proceso de la cuestión del Sáhara, porque la mayoría de las concurrencias que intervienen durante las audiencias de la asamblea general de la ONU acerca de la cuestión del Sáhara, pertenecen a esta Institución Internacional.

La solución alternativa que propuse para solucionar el problema de la compasión de los Países Nórdicos con el Frente Polisario, consiste en solicitar el reino de Marruecos la pertenencia a esta institución formada por más de 30 miembros, entre ellos los Países Nórdicos. Entonces ¿Por qué solicitar la pertenencia a esta institución democrática?

En primer lugar, porque es una institución internacional que es miembro observador en la ONU, en virtud del artículo 102 del régimen de ésta organización.

En segundo lugar, es la que dirige desde 2008 el proceso de las presiones que atentan contra la unidad territorial del reino de Marruecos.

En tercer lugar, esta institución es capaz de presentar recomendaciones de la asamblea general de la ONU, en virtud del consenso de esta última. 

Esta institución está encabezada hoy en día por un señor belga de origen flamenco quien ocupó el puesto del Jefe del gobierno de Bélgica, entre otros puestos. 

El último artículo que trata especialmente la cuestión del reino de Suecia, es una síntesis de un audio del analista sueco Uli Windisch, experto en el seguimiento del proceso democrático en los Países Nórdicos.

El experto mencionado afirmó que el reino de Suecia dejó de ser, desde 2013, un modelo político que hay que seguir y se convirtió en una escena donde miles de mujeres son víctimas de actos de violación pero incapaces de expresarlo. En el mismo Reino, que antes era un país cuya larga tradición de la democracia y los derechos humanos atestiguó el año 2015 un semi-golpe de Estado simbólico y silencioso, ya que había una coalición entre las fuerzas de la Derecha y la Izquierda que tenían como objetivo aplazar la celebración de las elecciones legislativas en el reino sueco para después de 2022, algo que era una reacción contra el tenor de la Constitución y las leyes suecos, en aras de prepararse para después de 2022 para la recepción de nuevos inmigrantes provenientes de los Países del Norte de África con el fin de ajustar el desequilibrio demográfico el reino de Suecia necesita.   

           

Mohammed Arsalan

 

 

08/02/2016